"El desperdicio es un costo perdido. Mediante el pesaje de los flujos de residuos y el monitoreo de la información, creamos conciencia. Juntos intentamos reducir la montaña de residuos tanto como sea posible".

- WIM COOLS, LIDER DE PRODUCCION

Una imagen precisa de los flujos de residuos

¿Cómo funciona? La carretilla elevadora Jungheinrich EFG 216 recoge un contenedor con un peso de tara conocido. La pantalla del indicador puede mostrar: L01, peso de tara 50 kg. El contenedor está cargado con materiales de productos de embalaje; el pesaje en la pantalla aumenta. La báscula inalámbrica iForks pesa el contenedor y transmite los datos sobre el peso al sistema ERP mediante una conexión inalámbrica, los datos pueden ser monitoreados en un ordenador de oficina, en "PC Read It", mostrando exactamente cuánto desperdicio se produce en cada línea de producción. Wim Cools: "Ingresamos los datos sobre los flujos de desechos por paso de producción, por día, y los vinculamos al volumen de orden en producción ese día. El objetivo de pesar los flujos de residuos es monitorear con precisión los mismos y medir el efecto de las medidas de mejora que implementamos".

Presentación de datos

El desperdicio es un costo perdido, por lo que es muy importante mantener la producción de residuos lo más baja posible. Esto puede ser monitoreado utilizando la información sobre el peso. Pesando todos los flujos de residuos y presentando los datos, creamos conciencia. Juntos intentamos reducir la montaña de residuos tanto como sea posible.

No más básculas de piso

Junto con iForks, Smurfit Kappa Van Mierlo todavía pesa sobre una báscula fija, pero las ventajas de iForks sobre una báscula de piso son tan significativas, que Smurfit ha decidido desechar la báscula fija y ordenar más iForks.

Ravas Smurfit Kappa logo

COMPANY
Smurfit Kappa


LOCATION
Turnhout, Belgium


APPLICATION
Controlar flujos residuales


Controlar flujos residuales
Cada proceso de producción genera materiales residuales y deshechos, estos materiales de desecho se reciclan en el proceso de producción o son eliminados y destruidos. Estos procesos suelen ser caros, haciendo que la reducción de los flujos de desechos sea un problema importante. El monitoreo de los flujos residuales, es decir, conocer cuánto desecho se produce en cada punto de la línea de producción, es el primer paso para controlar y minimizar los mismos. Con una báscula móvil en la transpaleta o carretilla elevadora que se encarga de quitar el material de desecho, se puede medir de manera eficiente la producción de residuos en cualquier lugar de la producción, identificando qué procesos deben optimizarse.

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Charlotte Maassen